jueves, 24 de abril de 2014

Día del libro


Mi historia: Quién

Las personas, desde que nacemos, estamos destinadas a conocer y pasar el resto de nuestra vida con una persona. Tarde o temprano esa persona llega.

¿Quién lo iba a decir no? Un simple ''atropello'' juntar a dos personas totalmente diferentes pero que comparten un mismo corazón. ¿Qué seria el uno sin el otro? ¿Qué sería de sus vidas si no se hubiesen conocido? Quizás ellos no se han dado cuenta que sus corazones están destinados a ser solo uno, pero el brillo cristalino de sus ojos dicen lo contrario.

Alejandra, de 23 años, vive en Benalmádena, Málaga, es una chica dura, cabezona, cortante. Su mirada fría, con esos ojos miel y ese pelo cobrizo, en el fondo esta chica ha sufrido mucho, lo intenta esconder, en realidad ella es dulce, cariñosa, amiga de sus amigos... Nunca tiene suerte en el amor, lo ha pasado muy mal, ¿Para qué más amor si no vale nada?
Pablo, de 24 años, de Benalmádena también, es un chico dulce, apuesto, encantador, nunca se enfada, adora a los niños, es mas, tiene alma de niño. Le encanta la musica, es su pasión. Su lunar, su barba y ese pelo rubio que vuelve loca a mas de una. ¿Sabéis ya de quien hablo? Pues si, es él.

¿Que pasaría si juntásemos a estas dos personas si uno es blanco y el otro es negro?

Narrado por Alejandra

Me levanto. Ya se ha ido. Voy hacia el cuarto de baño. Cada día los moratones se notan mas. ¿Que he hecho? ¿Por que me dejo pegar por este imbécil? Si, hoy, pondré fin a esto. ¿Pero, y si me pega otra vez? ¿Y si me vuelve a encerrar en ese cuarto oscuro y sin oxigeno?
Desde que lo pillé con otra todo a sido diferente, quise cortar con el , pero se opuso, y desde entonces empezaron los puñetazos y las bofetadas. No me dejaba salir, y cuando salia me tenia que poner gafas de sol para que los moratones de la cara no se me vieran. Ya no hablo con mis amigas, ni siquiera con mi madre. No tengo móvil, solo un ladrillo de Nokia en el que el único contacto es él, Marcos. Cuando me pegaba, al día siguiente, por la mañana, me llevaba el desayuno a la cama con un precioso ramo de rosas. Me pedía perdón y como si nada.
Al mediodía cuando iba a hacer la compra de la semana, si miraba a algún chico, o algún chico me tuteaba, él llegaba sofocado a casa y como no, me pegaba.

Ya por la noche, llegó a casa, era un una noche lluviosa, la luna estaba encapotada por unas negras nubes que impedían verla.
Está contento, sí, voy a poner fin de una vez por todas a esto:

-Mm, Marcos, tenemos que hablar.

-¿Qué quieres cariño?

-Por favor, no puedo seguir mas con esta mentira. Desde que empezamos a salir hace 3 meses no he vuelto a saber nada ni de mi familia, ni de mis amigas, me tienes encerrada aquí, me has quitado el móvil, solo me dejas salir a comprar, nunca hemos salido ni una noche a dar una vuelta por ahí. Y yo estoy destrozada, tanto por dentro como por fuera, me pegas porque quieres o porque solo un inocente chico me tutea, cosa que tu solo haces cuando me pides perdón por maltratarme. Te quiero, y eso es lo que me ha impedido coger la puerta e irme. Yo es que no puedo mas, no puedo mas-rompo a llorar-por eso, me voy, no soporto mas estar aquí viviendo contigo y con tu obsesivo control.

-Pero cariño...

-¡Ni cariño ni ostias! Estoy ya harta de que me llames así-Digo alzando la voz

-Vale, ya he aguantado bastante, ven aquí zorra

va hacia mi pero escapo a tiempo, cojo la puerta y me voy. Está lloviendo a mares, el espesor de las gotas me impiden saber hacia donde voy...

Llevo ya mas de media hora dando vueltas, al fin, veo una carretera y una luz al otro lado de esta. Voy corriendo deseando de llegar, hasta que un coche viene a gran velocidad hacia mi.

Narrado por Pablo

La luz que entra por las rendijas de la ventana hacen que me despierte poco a poco. A mi lado se encuentra Adriana, anoche se quedó a dormir aquí. Desde que me puso los cuernos con mi mejor amigo Raúl es todo diferente. Le perdoné porque mi amor es mas fuerte que unos simples cuernos. Pero esas mariposas de antes ya no revolotean en mi estomago, y se que en su caso es igual. Solo me quiere por mi fama. Yo la quiero dejar pero, necesito el cariño y el apoyo de alguien aunque no sea real. Desde que estoy saliendo con Adriana, mi familia ya no es la misma de antes, ella me ha distanciado mucho de ellos, mi hermana ya no me habla, a mi padre apenas lo veo, y mi hermano solo viene en días importantes ya que vive en Francia con su mujer.

Ya va siendo hora de levantarse, así que me levanto sigilosamente para no despertarla. Ya iba tarde, se ha despertado:

-Hola mi amor-dice ella con la voz un poco dormida.

-Hola, ¿Como has dormido hoy?-digo mientras me pongo la camiseta

-A tu lado siempre se duerme estupendamente, oye, que hoy por la tarde tengo que ir a una sesión de foto, te lo iba a decir anoche pero una cosa llevó a la otra y se me olvidó consultártelo-dice en tono picarón. No sé si os lo habría dicho antes pero Adriana es modelo, y muchas veces tiene que viajar a pases de modelos o sesiones de fotos, siempre está ocupada.

-Vale no te preocupes, hoy me gustaría ir al estudio, a ver si me sale la inspiración-una vez digo esto, me ato los cordones y salgo a correr como todas las mañanas.

Al llegar a casa me encuentro una nota de ella:

''Amor, me han llamado y se ha adelantado la sesión de fotos, no llegaré tarde ya que el estudio esta aquí mismo en Málaga, te echaré de menos, Te Quiero''.

Pues nada, otro día más sin saber que hacer. Me hice algunas sobras que había por aquí del día anterior y después me puse a ver una peli de estas malas que suelen echar un domingo por la tarde.
Ya va anocheciendo y sin noticias todavía de Adriana, iré a buscarla, si mis cálculos no fallan el estudio tiene que estar a dos manzanas de aquí. Cojo el coche y voy en busca de ella.
Es una noche lluviosa, no veo nada. Al fin consigo encontrar el estudio, entro y escucho a Adriana hablar en un camerino:

-¿Raúl? Te he estado esperando todo el día en el callejón de siempre. No, no ha sospechado nada, le he puesto como excusa que venía a una sesión de fotos a un estudio de por aquí cerca, he tenido que alquilar un camerino porque estaba empezando a llover y me cansaba de estar esperándote ahí fuera. ¿Por que no has venido? ¿Y por que no me avisaste? Ya...Se te había olvidado...Bueno, mañana sin falta, te necesito, Pablo es un aburrido y esta siempre con las cursiladas de ''Te amo'' o ''Eres lo mejor de mi vida'', ¿Entonces mañana en el sitio de siempre? Vale allí te espero, bombón. Adiós.
Mi rabia era tan grande que podría haber roto la puerta de un puñetazo. Pero aguanté. Aunque estuviera muy enfadado, mi corazón estaba hecho mil pedazos también. Pensaba que ocupaba un rinconcito de su corazón, pero veo que no.
Abro cuidadosamente la puerta y me quedo allí parado. Ella me ha visto a través del espejo y se acerca a mi:

-Pa-Pablo, ¿Que haces aquí? ¿Como me has encontrado?-Dice nerviosa esperándose lo peor. Es lista.

-¿Conque una sesión de fotos eh? ¿Y Raúl? ¿No ha podido ir hoy al callejón de siempre, no?-Se queda perpleja con lo que le digo.

-¿De-De que me estás hablando?-dice nerviosa aún.

-Adriana, ¿crees que soy tonto? Lo he escuchado todo, se que llevas con él desde que os pille juntos, no me quieres, es por mi fama, todas las veces que hemos salido en las revistas has sido tu la que ha vendido las fotos, eres modelo gracias a mi. Yo pensaba que sentías algo, pensaba que, aunque fuera pequeño, ocupaba un hueco de tu corazón, pero veo que no. Así que mañana coge todas tus cosas y te vas fuera de mi vista, no quiero verte mas.

-Tampoco ha sido tan difícil engañarte, pero después no me vengas llorando diciéndome que me quieres o te arrepientes de a verlo dejado-dice tan normal

-No quiero compartir saliva con Raúl-digo yo. Entonces ella me pega una bofetada, recoge sus cosas, llama a un taxi, y se va.

Aunque se haya liado con otro, siento que me he quitado un peso de encima y que ya no quiero pensar en amor durante una temporada. A partir de ahora me voy a dedicar a mi trabajo y mi pasión, la música.

Salgo del estudio y voy a dar una vuelta con el coche, aunque la vuelta es pequeña ya que no se ve absolutamente nada. Voy muy rápido conduciendo con ganas de llegar. No hay coches apenas en la carretera, cada vez la lluvia me impedía ver menos.

Mientras voy conduciendo algo se me cruza y pego un frenazo. Por suerte no lo he atropellado. Me bajo, es una chica, y esta algo asustada...

Narrado por Alejandra

¡Gracias a Dios! Por suerte a frenado a tiempo y no me ha atropellado. Este tío ¿está ciego o que?

-¡¿PERO ERES GILIPOLLAS O QUÉ TE PASA?!-digo súper sofocada.

-Lo siento, pero es que no te había visto y además, a tu derecha tienes unas rayitas blancas pintadas en el suelo por el que suelen pasar las personas normales-dice el tío con una cara que se la pisa.

-Y en tu cara tienes dos cositas redonditas llamadas ojos, y que las personas normales las utilizan para ver y no para tener la vista mirando yo no se qué-digo yo, este tío me pone de los nervios.

-¡¿DÓNDE ESTÁS PEDAZO DE PUTA?1 ¡COMO TE COJA TE VAS A ENTERAR!-oh no, es Marcos, necesito salir de aquí ya mismo.

-Oye por favor necesito salir de aquí, ¿me puedes llevar en tu coche?-digo yo ignorando el altercado de antes, en realidad este chico me ha salvado la vida. No sé ni como se llama...¿Pero qué digo? Ya habrá tiempo de averiguarlo.

-¿Quién es ese? ¿Tu novio?-dice él avergonzado, veo que está arrepentido al fin y al cabo.

-Ya te lo cuento por el camino venga vamos-digo yo muy nerviosa, necesito salir de aquí cagando leches.

Nos montamos rápido en el coche y salimos pitando de allí. Por el retrovisor veía a Marcos corriendo detrás de nosotros, no lleva a venir el chaval este y ahora mismo estoy echando sangre hasta por las orejas. Le tengo que dar las gracias aunque no sé como se llama ni puedo verle la cara muy bien.

-Gracias por haberme sacado de aquí, al final me has salvado la vida y todo, eem...-digo yo incómoda.

-Pablo, me llamo Pablo,y siento haberte casi atropellado pero es que venía pensando en otra cosa y no estaba ni echando cuenta de la carretera-dice-por cierto, ¿quién era ese chico?-se lo tendré que decir, ale, ahí voy:

-Este chico es el que ha estropeado mi vida por completo, ¿ves estos moratones? No los verás porque no hay luz ahora mismo, pero estos moratones de los que te hablo son hechos por él, el causante de que esté incomunicada con mi familia, mis amigos y el resto de la sociedad es él, y el que ahora mismo si no hubieras llegado tú me hubiera dejado calva y sin dientes, es ni mas ni menos él, Marcos, mi ex-al decir esta última palabra mi cuerpo entra en un estado de ánimo de seguridad y alivio, por fin me he deshecho de este martirio, ahora soy libre, y puedo hacer lo que me de absolutamente la gana.

-Vaya...Lo tendrías que a ver pasado muy mal, seguro que tendrías y eres una belleza, encendamos la luz para ver esta maravillosa cara

-No Pablo no la enc...-no me dio tiempo de acabar la frase y ya la había encendido. Y en ese instante, mis ojos se encontraron con los suyos, el tiempo se paró, ya no existía nada ni nadie a nuestro alrededor, éramos solo él y yo, era hermoso, su barba, sus ojos café, sus lunares por toda la cara, ahora pasaron a ser mis lunares, un zoológico invadía mi interior hasta que...

Narrado por Pablo

Dios, era hermosa, hasta con moratones era hermosa, lo que me ha hecho sentir esta chica cuando nos hemos mirado no me lo ha hecho sentir Adriana en todo el tiempo que he estado saliendo con ella. Mi corazón ha pasado de estar en punto muerto a brillar y latir como no lo había hecho antes. Todo era mágico hasta que un puto coche quitó toda la magia.

-Em...Bueno-digo yo, no sé todavía ni como se llamaba, buen comienzo para consquistarla.
-Alejandra-dice ella, esta tan incómoda como yo. Joder que vergüenza

-Alejandra, que nombre tan bonito, ¿Dónde quieres que te deje?-digo, aunque por mí me la llevaría a casa y la comería a besos toda la noche.

-Pues...No lo sé, llévame a un hotel, hasta que no se me cure esta cara no puedo pisar mi casa, eso seguro vamos-dice ella sin poder mirarme a la cara.

-Está bien, pero voy contigo al hotel, no quiero que te pase nada-¡Oh Dios! ¿De verdad acabo de decir eso?

-Em, vale-Sí, se ha puesto tan roja como yo lo estoy ahora.

Llegamos un hotel a las afueras de Benalmádena y nos instalamos en habitaciones separadas por supuesto. Cuando llegué a la habitación me duché y me tire en la cama súper cansado.
A mitad de la noche, se me vino una canción buenísima a la mente ¡A buenas horas vienes inspiración! Bajé al garaje y cogí una guitarra que tenía en el maletero, nunca se sabe cuando te puede venir canciones nuevas. Subí de nuevo y empecé a cantar:

No te atrevas a decir te quiero 
No te atrevas a decir que fue todo un sueño. 
Una sola mirada te basta 
Para matarme y enviarme al infierno. 

Quién abrirá la puerta hoy 
Para ver salir el sol 
Sin que lo apague el dolor 
Que me dejó aquella obsesión. 

De tu corazón con mi corazón 
de mis manos temblorosas arañando el colchón. 
Quién va a quererme soportar 
Y entender mi mal humor, 
Si te digo la verdad, 
No quiero verme solo. 

Me conformo con no verte nunca 
Me conformo si ya no haces parte de mi vida. 
Te ha bastado una noche con otro 
Para echarme la arena en los ojos… 

Quién abrirá la puerta hoy 
Para ver salir el sol 
Sin que lo apague el dolor 
Que me dejó aquella obsesión. 

De tu corazón con mi corazón 
de mis manos temblorosas arañando el colchón. 
Quién va a quererme soportar 
Y entender mi mal humor, 
Si te digo la verdad, 
No quiero verme solo. 

Quién abrirá la puerta hoy 
Para ver salir el sol 
Sin que lo apague el dolor 
Que me dejó aquella obsesión. 

De tu corazón con mi corazón 
de mis manos temblorosas arañando el colchón. 
Quién va a quererme soportar 
Y entender mi mal humor, 
Si te digo la verdad, 
No quiero verme solo.

Sí, es mi historia con Adriana, y sé que Alejandra va a ser la que abrirá mi puerta, la que me apague el dolor, la que me va a soportar día a día, y la que nunca jamás me dejará solo, sí es ella y necesito conquistarla, tenerla en mis brazos, decirle cuanto la quiero, y para ello, tengo que trabajar duro, y empezaré con la idea que tengo para mañana.

Narra Alejandra

Entro en la habitación y me tiro directa a la cama, que día mas raro. He roto con Marcos, he huído de él gracias a Pablo, que casi me atropella, y ahora mismo está al otro lado de la pared protegiéndome por si Marcos vuelve. ¿Me he enamorado de él? ¿Sentirá él lo mismo que yo? Demasiadas preguntas, ya lo pensaré mañana. Ahora, a dormir tranquila sin miedo que venga alguien por la mañana y te pegue.

La luz de la ventana me despierta, hoy hace un día soleado. Veo que a mi lado hay un ramo gigante de rosas, ¿De quién será? Hay una nota además:

''Unas rosas preciosas para la chica más preciosa del mundo, Te Quiero Alejandra, y quiero pasar el resto de mi vida contigo, ¿Qué me dices? ¿Quieres seguir este camino junto a mi?
Tu gran amigo,
Pablo''


Quién me viera pensaría que soy una tonta enamorada. Este chico es un sol. Me levanto, me ducho, y me pongo mona, con la misma ropa de ayer, pero mona.
Salgo y voy a su habitación, llamo, y ahí está, con ese pelo rubio, todo revuelto, con esa barba, y esos lunares que me enamoran.

-Hola lunares, ¿Qué tal has pasado la noche?-digo yo haciendo como si no hubiera recibido nada.

-Pues...Bien, ¿y tu?-está esperando a que le responda, me da pena, pero quiero seguir jugando un poco más.

-Púes genial, anoche llegue, me tiré a la cama súper cansada, me dormí del tirón, esta mañana me desperté, me duché, SÍ QUIERO PASAR EL RESTO DE MI VIDA... y ahora me tienes aquí, hablando contigo...-digo yo intentando contener la risa.

-Oh, genial...ESPERA ¡¿QUÉ?! ¿HE OIDO BIEN?- dice el sorprendido

-Sí, quiero pasar el resto de mi vida contigo, y quiero empezarlo hoy, te quiero mi lunares-se va hacia mi, me coge y me empieza a dar vueltas riéndose.

Y, por fin, nuestros labios se unen y se convierten en uno, nos fundimos en un largo y cálido beso, hoy es el día más feliz de mi vida, nunca me había sentido así, Pablo me complementa, y eso que nos conocimos anoche, ¡BENDITO ''ATROPELLO''!

Narrado por Pablo

Por fin, he encontrado el verdadero amor, por fin tengo a la niña de mis sueños a mi lado, ella. Pensaba que no me querría, que sería todo una paranoia mía.
Cuando me dice ''mi lunares'' me vuelve completamente loco, es la mejor.

Pasamos toda la mañana en el hotel, después cogimos y fuimos a casa de su madre, estaba ansiosa por verla. Se fundieron en un largo abrazo, hacía bastante tiempo que no la veían.
Ella le contó el por qué estaba totalmente incomunicada, entre medio rompía a llorar de la impotencia.
Pasamos allí varios meses, después nos compramos un pisito para nosotros solos en el centro de Benalmádena.

1 año después

El día de nuestro aniversario (Hacíamos un año) Le regalé un collar con nuestros nombres grabados y la fecha en la que surgió todo. Fuimos a Madrid a pasar el fin de semana, en el AVE, me empezó a preguntar:

-Pablo

-Dime mi niña

-¿Tú quieres tener hijos?-dice ella, no sé a que vendrá esa pregunta

-Pues...Si te digo la verdad, ahora mismo...Sería muy temprano, pero dentro de un tiempo tendría tres, cuatro, incluso diez-digo yo de broma-¿Y tú?

-Yo sí, y tendría todos los que tu quisieras-a continuación de esto me da un bonito beso
2 años después

Narrado por Alejandra

Casi dos años ya...Puf, esto es amor y los demás son tonterías, es tan, perfecto.
Esta mañana se tuvo que ir temprano al estudio a trabajar, yo, mientras, preparo el desayuno, una tostada con mantequilla y un Cola-Cao.
Mientras estaba desayunando miro un segundo la tostada, la suelto y salgo corriendo al baño. Empiezo a vomitar sin parar, ¿Qué me estará pasando? Caigo en la cuenta de que ya hace más de un mes desde que me tenía que bajar la menstruación. Oh no... No puede ser, ahora no.
¿Qué le digo a Pablo? ¿Y si se enfada y me abandona para siempre?

-¡Cariño ya estoy en casa!-Que oportuno...

-Estoy en el baño-digo yo sin poder articular mas palabra por que me vuelve a venir otra arqueada.

-Alejandra, ¿qué te pasa?- se arrodilla a mi lado preocupado. Bueno, allá voy...

-Pablo, estoy embarazada-Se queda blanco, en shock

-Pablo ¡di algo!-digo yo desesperada

No dice absolutamente nada, me quedo un rato esperando hasta que me harto y me voy a dar un paseo, se ve que no le importo nada y que no quiere tener hijos conmigo, tendré que abortar. Pero, matar a mi pequeño...No, voy a tener este hijo tanto si le gusta a Pablo como si no.

Voy caminando sin rumbo hasta que alguien me llama, esa voz...

-Alejandra, ¿quieres casarte conmigo?-dice el, arrodillado con ese ramo de rosas en el que un día empezó esta historia con un para siempre.

-¿Pero se puede saber que haces? Anda levántate de ahí que nos está mirando la gente.


Nos sentamos en un banco. Y le miro en señal de que hable.

-Alejandra, se que pensarás ahora mismo que soy un imbécil y que no me quieres ver mas porque crees que no quiero tener un hijo contigo, pero no es así, cuando me dijiste eso vino a mi mente mi vida entera con ese bebé, su hermano, sus novios o novias, mis futuros nietos, y ahí fue cuando me di cuenta que necesitaba consolidar nuestra relación, y que mejor forma que pedirte matrimonio con lo que un día nos unió, este maravilloso ramo de rosas para esta maravillosa mujer.-a la vez que dice esto una pequeña lágrima se desliza por su cara-Te Quiero Alejandra, y quiero tener ese hijo, pero cásate conmigo por favor.

-Sí, todos los días de mi vida me casaría contigo para que se enterara el mundo de lo mucho que te quiero, Pablo- y del tirón le doy un beso sin fin.

10 años después

-Mamá, mamá, Salva le ha quitado los vestidos a mis muñecas y los ha tirado a la basura-dice la pequeña Carmen lloriqueando con sus desnudas muñecas en la mano.

-¡Salvador! Te tengo dicho que no piques a tu hermana, y además, ¿No estabas estudiando para el examen de lengua de mañana?-digo sofocada, este niño me pone de los nervios, pero vamos, a los diez años que tiene es normal.

-Que sí, que si...que pesada-dice por bajo, cree que no me entero, JÁ.

-¡Ya estoy aquí!-Por fin, mi marido llega a casa, diez años juntos, guau.

-Papá, papá, Salva le ha quitado los vestidos a mis muñecas y los ha tirado a la basura-le vuelve ha decir la pequeña a su padre.

-Pues después, le coges sus muñecos de acción, y los escondes donde nunca los pueda encontrar-le dice al oído, no sé quién es peor si el padre o el hijo.

-Veo que riñes muy bien a tu hijo eh-digo yo acercándome y dándole un beso.

-Para eso ya estás tú-dice en tono burlón-Cuanto tiempo ha pasado ya eh, Te quiero Alejandra, como el primer día, incluso más, empecemos con un para siempre.

-Empecemos con un para siempre-repito

Las personas, desde que nacemos, estamos destinadas a conocer y pasar el resto de nuestra vida con una persona. Tarde o temprano esa persona llega.